Lector ficticio: – ¿Cómo? Lucha contra el coronavirus emocional… ¿que es esto? Madre mía, otra loca escribiendo bulos e historias para volverme más hipocondríaco… –

Yo: Que siiii, que el coronavirus emocional (el que llaman también COVID19 cabrón) es otro bicho que te pica cuando llevas días aguantando en casa con toda la familia dentro, ¡e incluso solos! Te da por pensar más de la cuenta y centrarte en lo malo. Te lo digo yo, que he hablado ya con unos cuántos por teléfono. Todos fuera de peligro, eso sí. Les viene bien este método que les he recetado y ya se están curando.

Lector ficticio: – Pero, ¿y eso duele?! ¿De qué va? –

Yo: Mira, dolor es lo que está ahí fuera. Para que te voy a engañar. Ésto, también duele pero no te mueres, sólo sufres. Ahí fuera, donde NO estamos porque OTROS nos protegen, es dónde existe el DOLOR y la maldita TRAGEDIA. Sólo lo vemos en las noticias. Ni pizca de comparación con lo que tienen que estar viendo en las UCIs de este país, más de un héroe con el que tenemos la suerte de contar en la sanidad española. Eso, esos dilemas éticos, sí que son una pena. Nosotros en casa, unos valientes, sí, pero «atontaos» – PRESENTEEE! (y levanto la mano). A veces no nos damos cuenta de lo que de verdad importa.


Hello followers y followars, gracias por otro artículo que lees de nuevo.

Cuento este diálogo imaginario con un pellizquito de sal humorística y unos granos de pimienta realista. La pena es que esto que llamo coronavirus emocional también está pasando, bastante. Se produce en muchos hogares españoles. Es como un malestar mental que todos sentimos, una pena enorme, una desazón y un ahogo que no proviene de los pulmones, si no de nuestra cabecita. No sólo tenemos que llevar cuidado de que no se contagie nuestro cuerpo por el coronavirus. La mente, el arma más poderosa de todas, puede con el físico. Así que no es para tomárselo a broma.

Puede que tú seas una persona con las cosas clarísimas y una autoestima brutal que ahora mismo está tan pancha en casa. Sin más. «Vivir una pandemia global y sobrevivir en mi cueva» — CHECKED.

Si es así, FENOMENAL. No hace falta que sigas leyendo. Ahora bien, «resto» de seres de mi especie, ahí va algo que hacer contra el COVID19 que no os han dicho todavia…

No obstante, no soy psicóloga ni pretendo serlo. Sí que estoy certificada como BUSINESS COACH (ou yeah), pero el truquito mágico que te voy a contar, no proviene de mis apuntes, ni experiencias.

Visualiza. Situación actual: encierro – he dicho encierro? ENCIERRO 24 HORAS (mayúsculas) sin break de 8 horas en la oficina, 1 hora en el súper y/u otra hora en el gimnasio -, pandemia, familiares/amigos fallecidos, familiares/amigos sanitarios al borde de un ataque de nervios, niños en casa, tele-trabajo, limpieza, hacer la comida, ¿hay ropa para una lavadora? vuelta a empezar.

RESPIRA y dale a RESET.

Si no puedes, mira este vídeo y descojónate un rato:

Famosísimo Video de Niko Evans que se hizo #viral en TikTok en unas horas. SONRÍE

¿Ya? Nos hace falta un buen empujón. ME INCLUYO. Te voy a dar una receta que funcionó con una amiga cuando estaba un poco decaída por un pequeño bache emocional que, por cierto, ¡superó!

POST-ITs. ¡¡Dime que tienes en casa!! si no, pídelos por Amazon anda… que están baratos. Tenemos un objetivo: ESCRIBIR frases de superación todos los días e ir acumulándolas en el espejo. Vamos a subir esos ánimos, a ponernos una sonrisa todos los días, y a dar gracias de que estamos todos bien, confinaditos en casita. Y ya que estamos con el MODO POSITIVO ON, vamos a darle al coco y a pensar un poco en nosotr@s.

¿Es fácil, no? A VER… tampoco te me pongas «tremenda» e inundes el espejo el mismísimo segundo día que no te puedas ni ver la cara por la mañana, que hay que quitarse las legañas y ponerse un poco mona aunque sea pa´salir a aplaudir a las 20h.

He dicho espejo. Pero ponlas en lugares donde tú sepas que las leerás sí o sí. Por ejemplo: nevera, mesita del comedor, puerta de la habitación, etc.
Yo tengo esta en el salón (VERÍDICO, foto abajo)

Las palabras convencen, el ejemplo: MUEVE.

moi

Elije frases en las que tú creas. Pueden ser palabras motivadoras, bonitas, que te inspiren porque te recuerden algún de tu infancia, objetivos profesionales, etc. Pueden ser incluso retos: practicar algo de deporte, comer más sano, leer un libro, buscar tiempo para hacer ese curso que nunca pudiste, aprender un idioma…

¿Quieres más?

Te dejo algunos ejemplos para ver si te remuevo algo por dentro (pero no te copies, eh??):

  1. ¡OJO! Somos producto de nuestras decisiones…
  2. ¿Crees que tienes lo que mereces?
  3. Lucha por tus sueños – NADIE más lo va a hacer – o los demás impondrán los suyos sobre ti.
  4. No vuelvas a decir que NO tienes tiempo. El tiempo, para lo que más quieres hacer o para quién más quieres, lo encuentras. Aplícate.
  5. Reflexiona: ¿lo que haces hoy te acerca a lo que deseas hacer mañana?
  6. Pasito a pasito. Nadie te pide saltar en los JJ.OO. Ese paso te acerca, nunca te aleja.
  7. Si la oportunidad no llama a tu puerta, ABRE las ventanas.
  8. Si buscas otra realidad, con diferentes resultados, NO insistas en repetir la misma acción.
  9. No hay mal que 100 años dure, ni una pena que el chocolate no cure. 😉 (cámbiese alimento por bebida si es preferible por el usuario)
  10. La fórmula de la felicidad es diferente para cada persona, por eso NO ha sido revelada todavía a la humanidad – pero te cuento un secreto: son todas esas cosas invisibles que te sacian el alma y te dibujan sonrisas sin querer.
Atentos: se refiere a «mover el cucu»; Actúa y verás como tu positivismo mejora.

Espero que después de unos días te sientas un poco mejor, hagas una fotito a todos los post-its, y me la mandes por las redes sociales para compartir con el resto de nuestros compis.

Much love y ánimos en días de confinamiento, followers y followars.