Influencers, esos personajes relativamente conocidos que contratan determinadas marcas para publicitar sus productos.

Comenzó allá por 2006 con personajes famosos de televisión sobre todo para spots de TV, aunque no eran conocido por este término anglosajón. Su práctica se ha extendido tanto en la industria del marketing que ya nos los encontramos en todos los canales. Ahora bien, el influencer moderno es esa persona que ha conseguido crear un personaje de gran éxito en el mundo ONLINE, el cual tiene seguidores en masa o suscriptores, especialmente en youtube o instagram.

¡OJO! dicho esto, YA no sólo hablamos de famosetes por algún tipo de arte específica (cine, teatro, televisión, deportes), si no que hasta se han colado en este colectivo algunos bloggers o “youtubers”, nuevas profesiones nacidas en la era digital. El éxito en redes sociales es difícil de concebir sin su contratación, & viceversa… que se lo digan a las “INSTAGRAMERS“, esa nueva figura pública nacida del anonimato vecinal con montones de crías poniendo morritos y la pierna casi del revés para la pose de turno.

¿Ejemplos?! bufff: María Pombo, Dulceida, LovelyPepa, etc… Mira este listado con las 50 influencers más famosas de España. ¡Quién se lo iba a decir cuando empezaron como pioneras de estas redes sociales!

Es una buena elección para tu publicidad

Las empresas en España tardaron en subirse al carro, pero ahora mismo vemos este tipo de publicidad por doquier. Se ha convertido en la mejor inversión para muchas marcas por su alta rentabilidad: precios medios (depende de lo famoso que sea el personaje y por tanto su alcance de audiencia) con resultados muy rápidos y efectivos a un público objetivo ya determinado por nosotros.

!BENDITO FACEBOOK ADS MANAGER y su poder de segmentacion! :p

Para que tengas una referencia cuantitativa, los influencers pueden multiplicar por 5 las ventas que realiza un comercial, un vendedor, un publireportaje, etc. Vaya tela… Pobre publicidad convencional. Debido a que se trata de un personaje con el que estamos familiarizados por verlos en diversos canales, nuestra credibilidad incrementa. Es decir, la información que nos llega como consumidor la consideramos más real y “fiable” porque es contrastada por alguien con un nivel de exigencia más alto, que se mueve en un circulo de mayor nivel socio económico, y por tanto, “si el/ella lo usa, debe ser bueno.”

Influencer posando para promocionar un producto nuevo en sus redes sociales.

¡Oiga! Y EL TEMA está bien pagado, ¿eh? Otra referencia: un influencer con un millón de followers aproximadamente en Instagram puede cobrar unos 5.000 euros por post – 500€ si está cerca de los 200.000. Para empresas más modestas siempre se puede contratar a otro tipo de personajes más asequibles que también tienen su público. Para ello es muy importante saber elegir, depende de lo que queramos vender.

Totalmente legal pero…

Puede que entre en conflicto con la ética particular/profesional de cada cual. Recordemos que este tipo de publicidad no deja de ser un contrato remunerado para promocionar un producto/servicio. Es decir, esa persona tan conocida puede que jamás hubiera consumido ese producto o servicio si nosotros no lo introducimos en su mundo. Aquí depende mucho del anunciante y del influencer. Hay personajes que les gusta probar el producto primero y si les parece bien – bueno, bonito, barato – lo anuncian transmitiendo un mensaje honesto y certero. Otros en cambio… no les importa interpretar un papel.

Crisis por coronavirus, ¿o no?

No cabe duda de que se aproxima una recesión económica bestial, especialmente en nuestro país. Con este panorama, lo obvio sería decir que la crisis la viven incluso los influencers: PERO NO. El marketing de influencers no ha hecho más que crecer en un entorno en el que la población mundial ha estado mucho más enganchada a las redes sociales. Tiene lógica. Las marcas, al ver pérdidas astronómicas en sus cuentas a fin de mes, no les ha quedado más remedio que recurrir a este escaparate. En España el uso de Whatsapp creció el 62% durante el confinamiento; el gaming, el 62%; las videoconferencias, el 110% y el streaming en vídeo, un 20%, según datos de Telecom

Un nuevo escenario ante el que los influencers tratan de reinventarse aportando valor a su contenido a través de diversas estrategias: propuestas de entretenimiento, educación, consejo, mensajes sociales, inspiración, etc.

Ya estamos viendo una autentica revolución industrial con este nuevo paradigma socio-económico. Las marcas están diversificando a estrategias de marketing más sociales donde cubren muchas necesidades del consumidor, involucrando a todas las generaciones. Al tener menos oportunidades de celebrar eventos físicos o de visitar tiendas, las firmas necesitan convertirse en propios creadores de contenido mega-influencer, deben seleccionar muy bien sus colaboraciones para poder llegar a más gente, y para ello, las marcas están generando una sólida estrategia digital. Este canal se ha vuelto indispensable para el futuro de casi todas las industrias, especialmente moda, lujo, belleza.

¿Y tu? ¿Te estás replanteando tu estrategia? Yo te puedo ayudar: contáctame.

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